
La cinta se tensa alrededor de su pulgar y luego rodea su palma; cada vuelta es un ritual, cada movimiento una especie de promesa. En un pequeño gimnasio de Springfield, Yaimil “El Chucky” Lozada se prepara para luchar por algo más grande que él mismo: enorgullecer a su familia.
“Hay que envolver la cinta correctamente alrededor de las manos, para que quede firme y proteja el pulgar y la muñeca,” dijo Yaimil.
A sus 13 años, Yaimil Lozada es considerado un talento emergente en la escena del boxeo en Springfield. Él cuenta con 21 peleas en su haber: 12 victorias y nueve derrotas. Él es dos veces campeón de los Guantes de Plata, Rey del Ring, campeón de la LBC Nueva Inglaterra, campeón de la OMB en Puerto Rico y competidor olímpico júnior.
Debido a que él ganó los campeonatos nacionales olímpicos junior y el King of the Ring, Yaimil fue seleccionado para representar al equipo de Nueva Inglaterra el mes pasado en la Copa Olímpica anual en Puerto Rico, donde ganó una medalla de oro en la categoría de peso de 106 libras.
En su esquina está el padre de Lozada, Milton “Pretty Boy” Lozada, un ex boxeador que ayuda a su hijo a entrenar y ponerse los guantes antes de cada sesión.
Él también recibe orientación de mentores en Universal Training Academy en Springfield y de compañeros de entrenamiento en Go Get Him Boy Boxing en Connecticut.
“Me metí en el boxeo porque cuando era más joven, vi a mi papá entrenando en el gimnasio. Él me llevaba cuando iba a entrenar a Forest Park,” dijo Yaimil Lozada.
Él es el boxeador más joven que entrena en la academia, parte de una nueva generación, dijo su padre.
Milton Lozada dijo estar orgulloso de que su hijo mantenga vivo su legado y compita en los mejores torneos del país.
“Yo no pude ser profesional por una lesión,” él dijo. “Me alegra verlo hacerlo bien y llegar tan lejos. Él ha competido en Puerto Rico y Las Vegas, y eso le ayuda a mantenerse en forma en la escuela.”
Su entrenador, Antonio Torres, de 22 años, compitió recientemente en el Torneo Rocky Marciano en Fall River el sábado pasado y ganó una medalla de bronce peleando en los Juegos Olímpicos Jr. en 2019.
Torres lleva 10 años boxeando y empezó porque sufría acoso escolar. El boxeo le ayudó a ganar confianza y, según él, le ayudó a detener el acoso.
“El boxeo es como una partida de ajedrez. A veces hay que sacrificarse para aprovechar el dolor del oponente,” él dijo. “Es un juego mental. Hay que anticiparse y, a veces, lidiar con el dolor para ganar.”
El boxeo ha sido un viaje gratificante, dijo Yaimil, pero el deporte también le ha enseñado disciplina, regulación emocional y autocontrol.
“El boxeo te ayuda a expresarte. Te ayuda con tus emociones. Puedes venir aquí y descargar tu estrés en el saco,” él dijo.
Yaimil, estudiante de sexto grado en Libertas Charter Academy, tiene un promedio de 4.5 y asistencia perfecta, dijo Milton Lozada.
Después de la escuela, él entrena cinco días a la semana de 5:30 p.m. a 7:30 p.m. Él mantiene una dieta saludable para mantenerse en su categoría de peso y equilibra sus actividades deportivas con sus estudios.
Fuera del ring, él disfruta de los videojuegos, el baloncesto, el “flag football” y el béisbol. Él también es miembro de la banda de tambores de su escuela.
“Estar en la línea de tambores me enseñó a ser un líder y mostrar respeto,” él dijo.
Antes de dirigirse a Las Vegas para los Campeonatos Olímpicos Juveniles en junio, su grupo de tambores lo sorprendió en una sesión de entrenamiento para animarlo.
“Todos saben que soy boxeador y me desean lo mejor,” él dijo. “Estoy emocionado de hacerlos sentir orgullosos.”
Traducido por Damaris Pérez Pizarro
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